Newsletter
¿Usted se la cree?
¡No les crea, sí vamos a tener problemas! y ya deberíamos o debemos (si aún no lo estamos) estar preparados para afrontar una crisis y atender a las oportunidades. Veamos:
Algunos de nuestros autoridades especialistas (sic) en economía se han encargado de vendernos la idea de que nuestro sistema financiero está blindado, no la compre, ¡SI NOS VA A PEGAR!, quizás en el corto plazo no en lo financiero, pero si en lo económico.
Si nuestros primos – principales clientes (80% en materia de exportaciones) - entran en una recesión, ¿quién nos va a comprar?, entonces habrá también que ralentizar nuestra producción; menos ventas, menos ingresos, menos créditos (si ya de por si); la escasez de crédito es uno de los problemas que de suyo ya se padecía.
Una encuesta reciente de Banxico a grupos de análisis económico indica que, entre otros, los principales factores que podrían limitar el ritmo de la actividad económica son la debilidad del mercado externo y de la economía mundial (30% de las respuestas); segundo, la inestabilidad financiera internacional (21%); tercero, la presencia de presiones inflacionarias (8%). El horno no está para bollos, el 68% de estos especialistas consideró que el ambiente de negocios empeorará.
¿Que vamos a hacer?
Ya sé, cortar por el hilo más delgado, tenemos que deshacernos de nuestro activo más valioso, que tristeza siempre es en lo primero que pensamos; LA GENTE, y eso que siempre rezamos el slogan de que representa nuestro activo más valioso. Y en efecto lo es.
Porque no aprovechar esta crisis y en lugar de utilizar la guillotina, los ponemos a vender, quien mejor que nuestra gente conoce nuestro producto o servicio, quien mejor que ellos para promocionarlo y venderlo.
Otro renglón por el que siempre optamos para reducir costos es el de la publicidad, ¡no lo haga!, la publicidad es un recurso que genera buenos resultados.
Son varias las medidas que podemos adoptar, la mayoría de ellas deben surgir de nuestra imaginación, a saber:
Las siguientes son algunas ideas y argumentos enunciativos de los que podríamos echar mano:
· Empresa LOW COST
Convertirnos en una empresa Low Cost (de bajo costo), como ya lo están haciendo muchas empresas (no solo las aéreas), obviamente sin demérito de la calidad; fácil, no, complicado, tampoco.
Segmentando nuestros procesos y productos, separando los que agregan valor, de los que lo desagregan, muchas veces uno de nuestros productos o servicios está consumiendo recursos sin que aporte beneficio alguno, pero si no tenemos sistemas inteligentes o no contamos con la información que nos evidencie lo anterior, no lo podremos saber. La contabilidad por áreas de responsabilidad y los costos por producto o servicio, entre otros, puede auxiliarnos para ello.
· La información y comunicación son importantes
Estudiando la información financiera aprendemos mucho, pero no solo con razones y relaciones simples. Debemos conocer, partiendo de nuestros estados financieros, si nuestra operación, genera flujo de efectivo y de no ser así determinar las causas. El estado de flujo de efectivo nos permitirá conocer nuestra posición.
Supongamos que en efecto, la operación (utilidad de operación descontada de los costos o gastos que no representan flujo de efectivo) genera efectivo, la siguiente pregunta sería ¿es suficiente esa generación de efectivo? ¿Me permite tener liquidez?, es decir no tengo problemas para solventar compromisos con proveedores, empleados, fisco, etc.? De no ser así tendríamos que revisar nuestras políticas de administración de capital de trabajo, muchas empresas fracasan por no atender a estas políticas, no se dan cuenta que existe, por ejemplo, desequilibrio entre el crédito otorgado y el crédito que nos conceden (cobro a 60 días y pago a 30), la rotación de nuestra cartera es muy lenta; se tienen excedentes o faltantes de inventarios (las dos cosas son malas), debido en mucho a una falta de planeación. Y si el caso fuera que nuestras políticas de administración de capital de trabajo son adecuadas, voltear entonces hacia la productividad, quizás el resultado de operación pueda mejorarse
De otra parte como puedo esperar eficiencia de mis colaboradores si no conocen los objetivos y mucho menos participan en el establecimiento de los mismos, el no mantenerlos informados produce incertidumbre e ineficiencia, ¿por qué no informar?; cuando LA GENTE sabe porque y para que tiene que hacer las cosas (razón de ser), con toda seguridad desarrollará su trabajo con mayor motivación y entusiasmo, y la motivación produce eficacia y productividad, informar es necesario.
· Todavía es tiempo de llevar a cabo una serie de medidas; como tomar coberturas contra riesgos cambiarios, aseguramiento de cartera, generar liquidez otorgando quitas, etc.
· ¿Ha pensado en diversificar su producto o servicio? ¿Estamos en el mercado que queremos estar?, o en el que estamos, tenemos una feroz competencia, si es esto último habrá que innovar para marcar una importante diferencia, que en el tiempo nos proporcione una ventaja competitiva. La innovación no tiene que ver solo con el uso de tecnología cara, también se puede innovar en los procesos, en los sistemas, en los métodos, en los productos (empaques, formas, etc.). cuanto tiempo dedican en su empresa a pensar, sí solamente a pensar; Konosuke Matsushita (Panasonic) ¿le suena?, recibía al año más de 4 millones de sugerencias.
· ¿Exporta?
Si usted depende de sus exportaciones, ha volteado hacia el mercado interno, somos una población de más de cien millones, y de estos, aproximadamente (INEG) 50 millones económicamente activos. ¿No será un mercado atractivo?
· ¿Conoce nichos de oportunidad en el corto y largo plazo?
Aproveche las oportunidades en sectores cuyas tendencias indican mayor crecimiento, destacan: salud privada, energía sustentable de fuentes verdes, firmas de medicamentos y de consumo básico, servicios, cadenas de restaurantes, maquinaria eficiente.
· Intercambio.
No lo soslaye, el intercambio entre empresas puede aportar lo que su compañía necesita sin necesidad de recurrir al préstamo bancario. El contacto directo entre empresas posibilita llegar a acuerdos sin necesidad de dinero. Puede ser una solución para adquirir productos y servicios evitando así la oscilación de precios que provocan los periodos de creciente inflación.
Como lo apuntamos estas son solo algunas ideas de cómo convertir una crisis en oportunidades, solo habrá que echar a andar la parte derecha del hemisferio cerebral, ese hemisferio que nos permite SOÑAR, que nos permite CREAR.
¡NO LES CREA SI NOS VA A PEGAR! … PREVÉNGASE, ¡ACTUE!


